Va pasando una carroza funebre y Jaimito corre detras llorando y gritando:
¡Papá, espérame, por qué te fuistes, espérame que yo me quiero ir contigo!
Y la gente comentaba:
Pobre niño, quedó huerfano, que lastima, pobrecito, que dolor.
El niño seguia gritando:
¡Papá, papá llevame contigo, papito no me dejes!
En eso la carroza funebre se detiene y se baja el chofer muy enojado y grita:
Jaimito apúrate y súbete antes que te de una paliza.
Articulos relacionados:
Escrito por Richard Castillo





